Esta última frase me
ha dejado pensativo, porque es verdad que debemos dejar que la vida siga su
camino, que ‘la vida florezca’. Pero qué
curiosidad más lamentable la que nos ha tocado vivir con la pretensión de
‘modernizar’ (¿) el país. Un país que mata la vida de las personas es un país
más moderno?
Un país más moderno y más civilizado es el que mantiene sus ciudades
más sanas para que ‘la vida florezca’ sus ríos descontaminados para que ‘la
vida florezca’ y que sus campos y montes estén carentes de contaminación para que ‘la vida florezca’.
Para conseguir que esto sea así, es decir, facilitar que ‘la
vida florezca’ en la naturaleza, excepto para los humanos, existen miles de
organizaciones ecologistas. Unas analizan el vuelo de las aves, otras si el
búho real tiene el nido apropiado para que ‘la vida florezca’, otras, si el
insecticida que emplea el agricultor para
que sus cosechas, que son nuestro alimento, sean fantásticas, puede impedir que ‘la vida florezca’, algunas
se encargan de vigilar el estrés de la salamandra rabicorta para facilitar que
‘la vida florezca’. Y hay otras que viven de las subvenciones que les
adjudicamos para que hagan que ‘la vida florezca’, llamase pez en
peligro de extinción, lince o cualquier otro que se les pueda ocurrir.
Y que quieren que les diga? Todas las especies de este mundo
tienen, o tenemos, que disfrutar de los
mismos privilegios. Vivir no es un privilegio, es una ley, la ley de la
naturaleza. El privilegio es vivir en una sociedad que facilite y haga posible que ‘la vida florezca’.
Y así, con este trajín, hasta otro día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario