sábado, 4 de febrero de 2012

Los cambios ll


Antes gastábamos horas y horas construyendo juguetes con "lo que fuera" y salíamos a jugar con amigos con la única condición de regresar antes de anochecer. No teníamos teléfono móvil, no existía, y nadie nos podía controlar.

Cuando, jugando, nos hacíamos una herida, perdíamos un diente o nos rompíamos un hueso, que de todo ocurría, no se demandaba a nadie. Nadie tenía la culpa. La culpa era nuestra.

Compartíamos todo. Comíamos en el mismo plato y bebíamos en el mismo baso y nadie se contagiaba de nada.

No teníamos PlayStation, Nintendo 64, X boxes, Juegos de vídeo, cientos de canales de televisión, grabadoras de sonido ni de video, sonido multicanal, subsónico, teléfono móvil, ordenadores, fax y menos, mucho menos, Internet.


Solo teníamos AMIGOS pero éramos tan, pero tan, felices.

Y así, con este trajín, hasta otro día



No hay comentarios: