Antes, entre todos los amigos, fabricábamos una pelota con trapos y gomas
viejas para jugar al futbol. Formábamos dos equipos, y cuando no todos
llegábamos a ser elegidos, no era un
trauma para nadie.
Algunos estudiantes no éramos tan brillantes como otros y cuando perdías un
año, sencillamente, lo repetías. Nadie te enviaba al psicólogo. Claro que
tampoco teníamos móvil con cámara de vídeo ni Red "para colgar".
El que cometía una imprudencia y terminaba en la Comisaria, llegaba su
padre y le molía el trasero. Nadie de Derechos Humanos presentaba un recurso de
amparo a tu favor.
Cuando tus padres te "reñían", por lo que fuera, no los
demandabas por violencia doméstica. Sencillamente, callabas porque sabias que
la habías "pifiado". Como, sinó, te iba a regañar tu padre?
Antes cuando nacía un hijo, sus papás, desde el mismo momento de nacer, le
otorgaban una serie de Derechos, a los que llamo, Fundamentales para que
pudiera desarrollarse y cumplir con éxito su misión en el mundo al que acaba de
llegar, es decir, hacerse hombre de bien.
Como no va a ser un Derecho Fundamental recibir alimentación, el aseo, el descanso, las caricias, oír una nana, el juego, la educción, oír la voz cariñosa y las risas de sus padres?.
Y desde que tiene conciencia del mundo que le rodea debe "sentir"
que sus papás cuentan con él, que él es importante y que hablan de él de forma
ilusionada.Como no va a ser un Derecho Fundamental recibir alimentación, el aseo, el descanso, las caricias, oír una nana, el juego, la educción, oír la voz cariñosa y las risas de sus padres?.
Si un niño no "siente estos derechos" no se le podrá exigir que
sea responsable y su descendencia, si la
tiene, tampoco los va a sentir.
Y así, con este trajín, hasta otro día.
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